Por Ramiro Varela M.
http://caliescribe.com/politica/2012/02/11/2041-concejo-personeria-y-contraloria-municipal-co-responsables
Cuando al alcalde Rodrigo Guerrero le preguntan cómo recibió el
Municipio de Cali, ha dicho que, económicamente, la “olla está raspada” y
si quieres enterarte de toda la “podredumbre” del Municipio háblate con
Miguel Meléndez Secretario de Infraestructura y Valorización. Ésa es la
calificación que hace el actual alcalde del gobierno anterior.
Efectivamente llegó el momento en que se ha oficializado la primera
parte de la verdad de la pasada Administración Municipal liderada por
Jorge Iván Ospina, que es de putrefacción.
La relación de lo que se conoce oficialmente hasta la fecha sobre los
hechos irregulares de la administración Ospina en donde el Municipio
pierde muchísimo dinero público se resume en:
La "podredumbre" en el estadio
Ya no alcanzaron los $105 mil millones que costó la remodelación del
Estadio, sino que hacen falta más dineros, que según la nueva Secretaria
del Deporte Clara Luz Roldan, alcanzan la suma de $9.000 millones, para
la terminación del 100% del Pascual Guerrero. Éste es un hecho
irregular, muy grave, que investiga la Fiscalía y la Procuraduría. Mucho
se ha publicado sobre el interés del alcalde Ospina con esta obra, pero
la firma de un acta por mayores cantidades de obra por $10 mil millones
el lunes 26 de diciembre del 2011, sin que la revisara el interventor
del contrato, prueba su interés personal en este proyecto. Y haber
pagado $4.500 millones, atreviéndose a quitarle esos recursos a la
comunidad, en sus obras más sentidas, permite entender la situación al
interior de la relación de presión entre alcalde y contratistas.
El Fondo Mixto para la Promoción del Deporte, en cabeza del Pascual
Guerrero, decía en el mes de Noviembre que la obra la entregaría el 31
de Diciembre y ahora faltan 90 días adicionales, es decir, para el mes
de Mayo del 2012. Hay un acta de $15 mil millones que tiene la
Secretaría del Deporte para cancelarle dineros al Fondo Mixto por el
estadio, pero mientras no haya actas de liquidación de garantías
contractuales, esos dineros no serán desembolsados.
El escándalo crece, el estadio no se entrega, la ciudadanía se
indigna y los organismos de control rezagados en las investigaciones.
La corrupción administrativa de Megaobras
Está probado por parte del Secretario de Infraestructura y Valorización Ing. Miguel Meléndez que:
1. Los estudios, diseños y planeación no están terminados, que la
plata no alcanza para las obras en ejecución y menos para la 2ª fase que
no se contrató.
2. La liquidación y distribución de la valorización quedó mal
hecha. Los caleños no tuvieron capacidad de pago, no hubo planeación
administrativa y financiera, no hay cierre financiero.
3. Las Megaobras no corresponden a un plan coordinado de ciudad,
es una colcha de retazos, el sistema de pago de las Megaobras de precio
global fijo es perverso y las 21 Megaobras no obedece a ninguna
planeación urbana.
Se puede deducir la gravedad con lo que
se encuentra el alcalde Rodrigo Guerrero, pues después de este
diagnóstico lo único cierto es que le Municipio debe pagar el $1 billón
de valorización y no los ciudadanos. Estas irregularidades fueron
dirigidas por el Consorcio G y B representado por el Ing. Rodrigo Cerón,
quien en la práctica fue el gerente de las Megaobras y por ello tuvo
$6.200 millones de honorarios, entre ellos una prima éxito de $5.368
millones. Esa errónea estructuración técnica, económica y jurídica de
Megaobras fue algo inconveniente para la ciudad y prontamente se
conocerá un desequilibrio financiero superior a ese $1 billón, cuando
los jueces fallen la legalidad para la 21 Megaobras. Todo esto por la
equivocada decisión del alcalde y el estructurador al pasarle los
estudios y diseños finales a los contratistas de las Megaobras:
Infraestructura Cali (Pavimentos Colombia), Megaobras Cali (Conalvías) y
vías de Cali (Vergel y Castellanos).
Los casos de SIEMENS para el recaudo del MIO
Jorge Iván Ospina y Metrocali fueron gestores finales de la solución
al negocio del recaudo del MIO a cargo de un consorcio liderado por
SIEMENS. La acción mágica de una tutela otorgó este contrato que genera
honorarios por más de $1 Billón. En su momento la Cámara de Comercio de
Cali protestó por el negociado. Adicionalmente el gran pecado de Ospina
fue pasar de inocente y no hacer el lobby para que la tutela la revisara
la Corte Constitucional. Así de torcido nació uno de los contratos más
grandes de la administración pasada.
La millonaria corrupción política en guardas cívicos
Éste es uno de los casos más evidentes de corrupción administrativa,
en donde se despilfarraron más de $48 mil millones en dos años, solo
para tener 1.300 guardas electorales (cívicos), que fueron distribuidos
equitativamente entre los amigos del alcalde y la mayoría de Concejales.
La comunidad da testimonio que durante 2 años la mayoría de dichos
guardas deambularon las calles de la ciudad, sin rumbo y sin control.
La corrupción y desgreño administrativo en Salud y las ESES
La situación económica financiera y de viabilidad institucional de la
salud de Cali es crítica todo por la corrupción en la Secretaría de
Salud y las Empresas Sociales del Estado, generando insuficiencia
financiera en su operación, lo que da un desequilibrio superior a los
$100 mil millones en la administración del alcalde Ospina. Rodrigo
Guerrero ha decidido presentar un proyecto de Acuerdo para viabilizar el
servicio de la salud de Cali. Muchos hospitales públicos son inviables y
todas las redes de salud con deficitarias.
El negocio del Lote de Talleres del Municipio
El Municipio perdió la joya de la corona que era el lote de 92mil m2
ubicado en la Carrera 8ª con Calle 70 y que tiene un valor comercial de
$50 mil millones. Todo por no reversar un equivocado convenio asociativo
para desarrollar vivienda, que se hizo sobre un Programa denominado
BRISAS DE LA BASE con la sociedad del Ing. Fabián García Ríos. Allí se
construyeron en 5 años tan solo 140 apartamentos y el resto de la
tierra de 80 mil m2, se permutó irresponsable e ilegalmente con un lote
en Yumbo, en donde los avalúos han sido cuestionados y por supuesto la
conveniencia del negocio, que el alcalde Guerrero debe reversar.
El negocio con el Centro de Diagnóstico Automotor
Rodrigo Guerrero ha criticado el convenio prorrogado en los finales
de la administración anterior entre el Centro de Diagnóstico Automotor
del Valle y la Secretaría de Tránsito de Cali, porque se presentan
situaciones que no benefician financieramente al Municipio sino a
particulares. Éste convenio se encarga de llevar el registro de los
vehículos de la ciudad, recaudar dineros del tránsito y sistematizar la
información de esta entidad. Va a manejar en los próximos 12 años más de
$1 billón y los cuestionamientos se fundamentan en la baja
participación que recibe el Municipio de Cali, que tan solo es del 40%,
mientras en Bogotá es de orden el 50%. El presunto detrimento
patrimonial de la ciudad superaría los $100 mil millones en la
ampliación del contrato con el CDAV.
La lavandería de contratos en la EMRU
La Administración Guerrero internamente ya comprobó cómo se utilizó
la empresa de Renovación Urbana para desarrollar contratos que
vulneraran la ley de contratación administrativa, especialmente en todos
los que fueron los estudios de las Megaobras, contrataciones con
Metrocali, Secretaría de Educación, Secretaría del Deporte, Secretaría
de Bienestar Social, Secretaría de Tránsito, Secretaría de
Infraestructura y Valorización, Planeación Municipal y el DAGMA. La suma
de todos estos contratos supera los $150 mil millones y en ellos se
hizo de una manera directa, obviando la licitación pública.
La corrupción política con el Concejo, Personería y Contraloría Municipal
¿Cómo logró el alcalde Jorge Iván Ospina sacarle más de $2 billones a
los caleños en contrataciones irregulares, sin que el Concejo, la
Personería y la Contraloría Municipal cumplieran sus funciones? La
única respuesta es: a través de la corrupción política, pues no hubo
ningún debate que condujera a ninguna investigación de fondo y se
podría decir que la ciudad en los 4 años pasados no tuvo control
constitucional, ni disciplinario y menos fiscal de sus organismos
municipales competentes.
Ha sido tan evidente lo que los Secretarios del despacho han
encontrado y sin desarrollar ninguna persecución administrativa o
política al gobierno anterior. Lo cierto fue que les tocó trabajar con
el “espejo retrovisor” para tratar de proyectar el nuevo plan de acción
del gobierno del alcalde Rodrigo Guerrero, quien en la sola palabra
“podredumbre” resume lo que paso en la administración Ospina.
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