Por: Javier López B
Se despidió de su audiencia el miércoles 24 de agosto, Radio Macondo un programa de radio alternativo que se transmitía en Univalle estéreo (emisora de la universidad del valle) en Cali, irreverente, acido, humorístico, puntual en sus críticas al estado colombiano, a la corrupta clase política, al abuso del sector financiero nacional e internacional, al desmedido alza de la gasolina, y muchos otros males que aquejan al pueblo macondiano.
Espacio solidario con las causas justas, Juan España, Mario cárdenas y Quinny mantuvieron su programa por 8 años de los cuales 3 transmitieron por univalle estéreo, mucho tiempo sí que quiere dado su carácter alternativo y con escasa pauta publicitaria (algo grave en un país donde las emisoras de radio son además un negocio que deben producir rentabilidad a sus dueños).
Pero la salida del aire de este programa tiene otra clara connotación, nos aterriza a muchos y nos recuerda que en Colombia ( y en la mayoría de las naciones de nuestro planeta) la “democracia” no alcanza para que los medios de comunicación hablados y escritos ( tv, radio, prensa) tengan una mejor distribución, más equitativa, más justa, más democrática, para el caso concreto de Colombia aunque el estado es el propietario de las frecuencias, las estaciones de radio pertenecen en primer lugar a poderosos grupos económicos nacionales o extranjeros en cuyas cuatro primeras grandes cadenas (Caracol del grupo prisa de España,(40%), R.C.N, grupo Ardila Lule, (32%), Olímpica, familia Char, (13%)y Todelar , familia Tobon de la roche,(4%) )controlan el 89 % del total de las emisoras, el 11% restante está distribuido en cadenas radiales menores como cadena súper ( de la familia Pava, 2%) y Colmundo radio, estaciones de radio locales pertenecientes a familias “tradicionales” y grupos políticos locales, algunas emisoras de universidades, grupos religiosos protestantes(llamadas emisoras cristianas) al servicio de los intereses de los pastores propietarios de estas iglesias, la iglesia católica con radio María, y la emisora de la policía nacional (cadena nacional del estado) entre otras.
Y los trabajadores, y las organizaciones sociales, y los sindicatos, y las ongs, y las pequeñas comunidades barriales?..bien gracias, para estos no hay nada, ni una pequeña porción de la gran torta de las comunicaciones, vale la pena recordar que durante el gobierno de Álvaro Uribe, este se dio el lujo ante el silencio cómplice de estos grandes medios de comunicación y organizaciones internacionales de cerrar más de 300 emisoras comunitarias que habían sido creadas para favorecer a pequeñas comunidades barriales, y que servirían como espacio de construcción social, pero incluso no basto con el cierre de estas emisoras algunos directores fueron perseguidos y judicializados y sus equipos ( los cuales fueron adquiridos con el esfuerzo de las comunidades), decomisados irregularmente, el cierre de estas emisoras se daba en el preciso momento en que se desarrollaba una campaña internacional contra el presidente Chávez de Venezuela por la no renovación de la licencia a la poderosa Radio Caracas T.V, homologa de las colombianas de R.C.N o Caracol T.V.
Pero las cosas no paran ahí, con el nombre de “alianza estratégica”, R.C.N y caracol radio se disputan la adquisición de mas estaciones en Am y Fm, son emisoras de grupos minoritarios que atraviesan por una difícil situación financiera y que difícilmente podrán sobrevivir en el competitivo medio por lo que tendrán que ser vendidas o alquiladas en el mejor de los casos.
La influencia cultural y social de la radio en Colombia es muy fuerte, de acuerdo con las cifras de inversión publicitaria la radio se lleva casi el 20% del total invertido en los medios en general, pero a las ganancias económicas, que son muy importantes, la supera el tener garantizada el control ideológico y político de la inmensa mayoría de la población, a la cual se puede manipular fácilmente, en nuestro país no hay libertad de expresión, hay libertad de empresa, la libertad de expresión es solo para quienes poseen los medios, la gente tiene que conformarse con los pequeñísimos espacios que les dan algunos bondadosos dueños de emisoras que les permiten “quejarse” por la no pavimentación de alguna calle o algún otro problemita secundario local, ya es por ejemplo popular la frase “Julito no me cuelgue”, que hace referencia a como en la cadena W radio , perteneciente a Caracol Radio del Grupo español Prisa, el director y presentador julio Sánchez Cristo da unos segundos a sus oyentes para que digan algo y si se demoran les cortan abruptamente , por lo que quienes llaman a la emisora de forma suplicante le piden a Julito que no les cuelgue.
Y eso que solo hemos escrito sobre el caso de la radio, porque por el lado de la televisión y la prensa escrita la situación es más penosa, pero eso será en otra oportunidad, como para no agobiarlos más por ahora
Así que como están las cosas aquí, por un tiempo, no podremos volverá escuchas a las chicas súper rencorosas, ni a manimal, ni a la calavera mueca, ni a ninguno de esos singulares personajes que transitaban por Radio Macondo, ni los durísimos comentarios de quinny, aunque existe la limitada opción de sintonizarlos por su emisora en línea, radiomacondo.fm emisora en internet espacio que aunque muy limitado, se va convirtiendo en una opción válida para quienes buscan otra opción de comunicación.
Y mientras a seguir esperando a que la verdadera democracia económica y social toque a nuestras puertas y los medios de comunicación sean realmente “democráticos” al fin de cuentas la esperanza es lo único que nos se debe perder o no mis negros?
No hay comentarios:
Publicar un comentario